El proyecto parece muy sencillo, sin embargo presenta varios desafíos. En primer lugar la fontanería. Ya que es necesario hacer una instalación que sea duradera, ya que el módulo se establecerá allí de manera permanente. No es un festival que dura solo un par de semanas, es un espacio que tiene que durar durante años aguantando las condiciones climáticas más adversas, por lo que a nivel de revestiminetos requiere un tratamiento especial. El otro desafío era mantener climáticamente estable el espacio interior gracias al aislamiento, permitiendo generar una temperatura cálida en invierno y fresca en verano. Además, cromáticamente está pensada con la misma gama que la cubierta de las gradas, quedando integrada en el entorno. Para finalizar creamos un dibujo artísitco que le aportase un valor diferencial al conjunto.